Hotel Lukullum
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Aparcamiento
-
Servicios 24 horas
-
Fitness/Gimnasio
-
Comida/Bebida
-
Prohibido fumar
-
Agradable para niños
-
Acceso para sillas de ruedas
-
Aire acondicionado
-
Mascotas
Ubicación
Situado a unos 15 minutos a pie del Museo Zeppelin, el Hotel Lukullum Friedrichshafen ofrece depósito de equipajes y un restaurante. El hotel cuenta con un aparcamiento público cerca.
La Graf Zeppelin Haus de Friedrichshafen se encuentra a 100 m de este hotel, y parajes naturales como el Eriskircher Ried están a 2 km. El Lukullum Friedrichshafen está situado cerca de la Iglesia del Palacio y a unos 4 km del Museo Dornier. El establecimiento está ubicado a poco más de 10 minutos en coche de la Torre de Observación Moleturm de Friedrichshafen. El hotel está situado a 10 km del Aeropuerto Friedrichshafen y muy cerca de la parada de autobús Graf-Zeppelin-Haus.
Las habitaciones del Hotel Lukullum proporcionan a los huéspedes TV de pantalla plana con canales vía satélite, además de comodidades como climatizador. Los baños incluyen un inodoro separado y ducha, así como secadores de pelo y toallas para mayor comodidad de los huéspedes.
Este alojamiento dispone de un desayuno vegetariano. El restaurante Ferdinand und Café está a unos minutos a pie del hotel Lukullum Friedrichshafen.
Reseña de un crítico de hotel
Qué experiencia más agradable tuve en el hotel Lukullum este pasado diciembre! Desde que llegamos, el personal fue extremadamente amable y servicial, haciéndonos sentir como en casa, algo que siempre valoro en mis viajes. La habitación, aunque un poco pequeña, era moderna y contaba con una ducha con excelente presión, perfecta para relajarse después de un día explorando la zona. El hotel tiene una ubicación envidiable, a solo unos pasos del hermoso Lago de Constanza, lo que permite disfrutar de un paseo tranquilo. Y no se puede dejar de mencionar el desayuno: un buffet con opciones exquisitas que incluían desde un buen café hasta variedades locales, ideal para comenzar el día con energía. Además, el bar del hotel fue el lugar perfecto para charlar con mis acompañantes por la noche, disfrutando de un ambiente acogedor. Sin duda, si regreso a Friedrichshafen, el Lukullum será mi elección, no solo por su confort, sino también por la calidez de su equipo. ¡Recomendado sin dudar!